La  Familia  como  Institución

Esbozo sobre Familia y Vida 

 

"La Familia es una comunidad estable entronizada en el matrimonio de hombre y mujer, que forman los cónyuges y sus hijos, con el fin de asistirse mutuamente, transmitir la vida y garantizar el desarrollo y la educación de los hijos."

La Familia es el lugar idóneo para el nacimiento, desarrollo y educación de los niños y para la realización personal y de las aspiraciones del matrimonio en todos los aspectos legítimos.   

La Familia es la garantía de la estabilidad social: una sociedad compuesta por familias estables permanece estable.

Es prioridad fomentar programas de encuentro con el fin de resolver conflictos y, que pueden funcionar como un instrumento de información acerca de la responsabilidad contraída, de los lazos y vínculos establecidos en la convivencia, para evitar así la separación y el divorcio, así, este sistema de ayuda y asistencia podrá en última instancia procurar evitar la ruptura familiar estableciendo plazos de reflexión.

La Familia es el principal creador del máximo patrimonio social, entendido como conjunto de valores, las conductas, tradiciones cívicas y religiosas, que en una sociedad o comunidad están presentes y son las que fundamentan la cooperación y la confianza en esa comunidad, en ese grupo social, en ese sistema social.

Por tanto, es de justicia social valorar este servicio que presta la Familia y compensar adecuadamente sus esfuerzos, especialmente cuando exige la renuncia a metas personales, por la dedicación y fidelidad a la Familia y a los deberes irrenunciables por los que se ha comprometido.

La Familia es el primer protector del individuo: es el ámbito natural de la solidaridad entre jóvenes y ancianos, sanos y enfermos, plenamente capaces y deficientes, trabajadores y desempleados; y garantiza el desarrollo de todos sus miembros en libertad, los protege en la necesidad y los cuida en la enfermedad.

La Familia es el principal centro de creación del ahorro, garantía del sustento de previsión social. Una familia estable es la base necesaria para un crecimiento económico continuo.

La importancia de la Familia para la Sociedad no deriva tanto de las relaciones afectivas matrimoniales -cuya estabilidad es básica- sino de su función protectora de los nuevos miembros y los más débiles de la sociedad. Por ello, siempre el niño debe ser dentro de la Familia causa de especial atención, protección, reconciliación; y se facilitará el asesoramiento adecuado para la solución de los conflictos familiares por medios distintos o contrapuestos, a los que llevaron a la ruptura.

Si la Familia es una Institución capaz de cumplir las funciones vitales que estamos planteado, es porque se fundamenta en un cimiento excepcional:

      · Solo el pacto matrimonial es capaz de crear esos lazos familiares fuertes.

      · Solo la entrega mutua incondicional y permanente de los cónyuges puede servir de base al resto de la construcción familiar.

       

Sobre una mera relación de continuidad y sin fidelidad, no puede construirse el complejo entramado familiar que coadyuva al bien común.

La base sobre la que se sustenta la Familia es tan importante, que sin matrimonio la Familia no existe.

Cualquier otro tipo de compromiso no tendría la fuerza suficiente como para sustentar una institución tan importante. ¿Cómo crear los vínculos de afecto y entrega sin límites que deben regir las relaciones entre todos los miembros de la Familia, si ya en el pacto fundacional -unión de la pareja- ponemos límites al compromiso o no existe el compromiso?

La importancia de la unión matrimonial como cimiento de la Familia es: la estabilidad económica que aporta a sus miembros y la mayor adaptación social de los hijos, lo que sostiene su rendimiento escolar y salud psíquica

La Familia es la célula que entreteje todo el tejido social y, por lo tanto, resulta imprescindible una defensa sana e inteligente para evitar cualquier desintegración.

En una sociedad libre, no se puede exigir a nadie que adopte un modo de vida concreto, pero aun así, la sociedad, aunque conozca sus necesidades, ha de ser tolerante con cualquier opción que no atente al bien común y provoque a la moral.

Una cosa es la tolerancia y otra, muy distinta, es la indiferencia: la sociedad sabe qué es lo que necesita y tiene el derecho y la obligación de fomentar las acciones que cubran dichas necesidades, fundamentalmente debemos tener el máximo respeto hacia las opciones de vida privada; pero potenciando aquellas que coadyuvan al bien común y no adulteren la ley y el orden natural en ninguno de sus complejos aspectos, o intenten mostrar un cambio de las leyes biológicas, como si se tratara de posibilidades, allí donde la naturaleza no las permite.

Ante el pluralismo de figuras de convivencia que se da en la actualidad, la sociedad se desconcierta y pone en duda el modelo familiar, el concepto de vida familiar y el de su constitución.

Desde la vida política también se suele se promocionar este tipo de pluralismo por una especie híbrido o complejas doctrinas progresistas, que consideran mejor, todo lo que sea novedoso.

Semánticamente, también provoca la confusión de que se considere como Familia cualquier forma de convivencia que, en muchos casos, no tiene como formación el sistema natural de familia.

También desde los medios de comunicación se aprecia una creciente hostilidad hacia el concepto de Familia, porque vende más la novedad de algunos planteamientos que sostienen que los modelos tradicionales no son los únicos o que están agotados.

Al mismo tiempo, han aparecido grupos de presión que tratan de obtener beneficios y privilegios que no les son propios, mientras que no han aparecido grupos de familias en defensa de la Familia como Institución, y de los modelos tradicionales y normales.

Pero este panorama no puede disuadir a las autoridades de la necesidad que la sociedad tiene que fomentar la Familia, para asegurar su propia existencia:

      · Si la Familia no lograse su modo de supervivencia frente a otras formas de convivencia que la marginan, la propia sociedad desaparecería.

      · La Familia no solo genera la estabilidad social, sino que sin Familia simplemente no hay futuro y se destruye toda forma de Amor Verdadero.

Es necesario reconocer en forma urgente la función social que cumple la Familia: cuando una Familia se ocupa de sus niños, de sus enfermos o de sus mayores, no sólo genera bienestar a sus propios miembros, sino que también es fuente de estabilidad y orden social para todos.

Si las personas no son protegidas y sostenidas por sus familias, no sería posible mantener la paz social.

Pero esta función social de la Familia supone un peso importante para sus miembros, peso que no deben soportar sin ayuda del resto de la colectividad; la sociedad y el Gobierno deben compartir esta responsabilidad de alguna forma, además de reconocer su esfuerzo.

Otro aspecto importantísimo, es proteger el derecho de los padres a determinar el Programa Educativo de sus hijos. Precisamente con especial atención en la Escuela Pública, ya que, no todos los padres han tenido capacidad económica para elegir un Instituto privado que sea acorde con sus principios.

Es imperiosa la implantación en la Enseñanza Pública de Proyectos Educativos acordes con las diferentes idiosincrasias de los padres, y el libre acceso a la educación religiosa, moral y ética que estos decidan.

El rol de la Familia precisa necesariamente ser tenido en cuenta, y se debería solicitar autorización por parte de las Escuelas a los padres para suministrar por ejemplo; preservativos u otros métodos de cuidado a sus hijos.

La Familia debe supervisar la formación veraz sobre afectividad, sexualidad, eficacia de los métodos de prevención de embarazos o enfermedades de transmisión sexual, etc., evitando que el Estado se convierta en un medio gratuito de publicidad de productos, cuya eficacia, tal como demuestran los hechos, es escasa.

En síntesis, la Familia como Institución original desde el principio de la creación, no puede ser violada en sus principios, en sus derechos y esencialmente, no puede ser aislada del rol fundamental de ser director de la vida de esa sociedad filial de la que tiene derecho de por sí y de la cual depende el porvenir de la Nación.

 

Del libro: Organización Mahatma Argentina Project 

Autor Mahatma Br. Krishananda Ji

( Prof. Dr. José Sergio Griffa )

Unidos bajo una sola esperanza:   Crecer, Progresar  y  Transformar ....